martes, 19 de marzo de 2013

Premio Alfaguara con candidatos paraguayos




El Premio Alfaguara de novela, uno de los galardones literarios más importantes del ámbito hispano, se falla mañana tras haber batido el récord de participantes en su XVI edición, a la que se han presentado más de 800 originales procedentes de España y de América.

Por su dotación, 175.000 dólares  (unos 130.000 euros), este premio solo se ve superado por el Planeta  (600.000 euros - 775.818 dólares) y por el Premio Planeta Iberoamericano  (200.000 dólares - 154.655 euros ). El jurado de la XVI edición estará presidido por el escritor español Manuel Rivas, poeta, novelista y articulista y cuya obra ha sido galardonada con numerosos premios, entre ellos el de la Crítica y el Nacional de Narrativa.

En esta edición, 802 manuscritos optan al galardón, de los cuales 342 se han recibido en España, 133 en México, 99 en Argentina, 61 en Colombia, 34 en Estados Unidos, 28 en Chile y 23 en Venezuela.  En Ecuador se han presentado 19 originales, 18 en Perú, 9 en Guatemala y Honduras, 8 en Costa Rica, Panamá y Nicaragua, 8 también en Bolivia, 7 en El Salvador, 7 en Uruguay, 4 en Paraguay y 2 en Puerto Rico.
   
Desde su primera edición, en 1998, han presidido el jurado del Premio Alfaguara: Carlos Fuentes, Eduardo Mendoza, Alfredo Bryce Echenique, Antonio Muñoz Molina, Jorge Semprún, Luis Mateo Díez, José Saramago, José Manuel Caballero Bonald, Ángeles Mastretta, Mario Vargas Llosa, Sergio Ramírez, Luis Goytisolo, Manuel Vicent, Bernardo Atxaga y Rosa Montero.

El año pasado el premio recayó en el escritor argentino Leopoldo Brizuela con su novela  "Una misma noche”. En 2011 lo ganó el colombiano Juan Gabriel Vásquez con  “El ruido de las cosas al caer”, y en 2010 se lo llevó el chileno Hernán Rivera Letelier con  “El arte de la resurrección”. 


Fuente: Agencia EFE de noticias.

sábado, 16 de marzo de 2013

Alerta de estafa en Asunción




Se alerta a la ciudadanía asuncena que en estos días se encuentra en nuestra ciudad el ufólogo y curandero Urandir Fernandes de Oliveira, conocido estafador brasileño y divulgador pseudocientífico, cuyo único objetivo es embaucar a la gente y aprovecharse de la buena fe de las personas interesadas en la ciencia.

El último viernes, Ferndandes, en compañía de Teodoro Rojas, brindaron una charla sobre “Ellos están entre nosotros” y otra sobre “Ciencia y mundos paralelos”, en las cuales difundieron supuestos hechos de abducciones por parte de alienígenas y de contactos con extraterrestres. Todo esto por la suma de 50 mil guaraníes. Para este sábado, ambos ufólogos pretenden llevar a la gente hasta Pirayú para tener un “contacto extraterrestre”.

Lógicamente, esto no es gratuito. Los interesados deben abonar G. 250.000 en concepto de “charla especial”, “trabajo de campo”, “foto del aura” y “materiales para ser contactado”. Fernandes se apoya en la idea de que tiene contacto directo con un alienígena llamado Bilu, conocido mediáticamente como “el extraterrestre brasileño”.

Ante este hecho, hay que aclarar que hasta el momento, no existe un solo contacto extraterrestre con los seres humanos probado por la ciencia. La astrobiología no pudo detectar aún datos fidedignos de existencia de vida fuera del planeta Tierra. Hace unos días, la NASA informó que el robot Curiosity, el rover que explora Marte, descubrió que en el planeta rojo pudo haber existido vida microbiana hace miles de años por la detección de materiales químicos esenciales para la biología conocida.

En las últimas décadas se ha invertido mucho dinero, sobre todo en agencias espaciales, observatorios y universidades alrededor del mundo para conocer más acerca del Sistema Solar y el Universo en el cual vivimos. Pero hasta nuestros días, no se pudo encontrar evidencia de vida más allá de la Tierra, salvo en la Estación Espacial Internacional.

Por lo tanto, es tarea de los divulgadores y defensores de la ciencia, alertar sobre este fraude intelectual y posible estafa en la que podrían caer muchos paraguayos burlados en su intento de acercarse a “los misterios del Cosmos”.

Durante varios años, el Centro de Difusión e Investigaciones Astronómicas, el Club de Astrofísica del Paraguay, la Sociedad de Estudios Astronómicos y el Centro Astronómico Bicentenario han estudiado a fondo el fenómeno extraterrestre de manera seria y científica, y en algunas oportunidades pudieron divulgar las ideas escépticas y reales sobre el tema, pero no pidieron dinero alguno para acercar la ciencia a la gente. 

Las autoridades judiciales deberían intervenir ante lo que podría significar un fraude científico y económico.

Fernandes de Oliveira estuvo preso por estafa, charlatanería, curandería falsa y engaño en Porto Alegre, Brasil. El “extraterrestre Bilu” no existe, puesto que la farsa de montaje sobre una supuesta entrevista fue desbaratada. La gente que quiera conocer más a fondo la astronomía, la astrobiología o la astrofísica puede contactar con gente especializada en el tema en nuestro país.
Eduardo Quintana

Miembro del Centro de Difusión e Investigación Astronómica, Cedia
Periodista de ciencias.

Asunción, 16 de marzo de 2013

viernes, 1 de marzo de 2013

"Ateo puto"



En la sociedad paraguaya, a pesar de todos los avances a favor de la educación y el acceso a la información, existe una mayoría que aún duerme en cuevas y despierta en la Edad Media. Personas que, por motivos religiosos, políticos o por falta de educación, tienen ideas retrógradas y marcan presencia demostrando ignorancia y evidenciando su grado de inmadurez.

El jueves fui a una tertulia literaria, de las que hacemos mensualmente en Asunción. Un poco antes de llegar, un muchacho me gritó "Ateo puto". Obviamente no le hice caso ni le respondí. Los improperios continuaron, pero ya no le escuché. Es absurdo decir que me ofendí o quedé perturbado por la expresión. Ateo militante soy, puto no, aunque defiendo abiertamente los derechos de las minorías.

Sin embargo, me quedé pensando. No es la primera vez que me gritan en la calle. Incluso en la facultad de Filosofía varias veces, algún que otro socialista molesto me llama "facho" o "ABC ijapu". Pero esta vez quedé sorprendido. No me lo esperaba. Entonces, intenté entender qué es lo que sucedía.

¿Estoy exagerando con mis ataques a la Iglesia católica y al pensamiento mágico o simplemente aquel exabrupto es una muestra más de la irracionalidad de los religiosos? Me puse a pensar cuántas veces he gritado en la calle. Y la verdad que fueron pocas. La primera vez fue frente a la Embajada de Estados Unidos, en 2003, cuando los estudiantes secundarios, como miles de organizaciones, gobiernos y ONGs  alrededor del mundo, nos opusimos a la invasión a Irak.

Luego en el 2004, cuando nos manifestamos en la vereda de la Manzana de la Rivera, frente al Palacio de Gobierno, para exigir el veto a la inviable ley del Boleto Estudiantil Secundario. Luego estuve en marchas a favor de la seguridad en el país y contra los crímenes cometidos en los últimos años. También recuerdo haberme manifestado frente a Mburuvichá Róga, en contra del silencio del secretario general de la OEA ante la censura que imponía el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela.


También me manifesté frente a la Embajada de Venezuela por la violencia ejercida del gobierno chavista contra sus ciudadanos (foto). También estuve en una de las anuales marchas que realiza el Sindicato de Periodistas del Paraguay frente al Poder Judicial, en contra de la impunidad de los crímenes cometidos contra comunicadores. El año pasado también caminé desde el Panteón  de los Héroes hasta el Ministerio de Educación por la vigencia del Estado laico en Paraguay. 

En fin, tal vez me falten algunas manifestaciones o protestas. En todas ellas, defendí mis ideas, algunas habrán cambiado, otras no, pero trato de mantenerme coherente, no solo con mi filosofía, sino con la realidad. Sin embargo, creo que nunca traté de denigrar a una persona en alguna de ellas (salvo, quizás, a George Bush), tampoco fui grosero o algo por el estilo.

Es por ello que quizás quedé sorprendido cuando un creyente me gritó "Ateo puto", en medio de la noche oscura, de una Asunción apagada, no por la falta de iluminación por ineficiencia de la ANDE, sino por el grado de irracionalidad y violencia con que viven sus ciudadanos.