viernes, 28 de octubre de 2016

"Encontrar un paraguayo ateo es altamente improbable"

Breve fragmento de la entrevista realizada al Ing. Ricardo Montanía, actual Presidente de la Asociación Paraguaya Racionalista. El texto completo se publicará en la página web de APRA.



-¿Cómo un ciudadano paraguayo se hace o se convierte al ateísmo?


-Decir que se “convierte” al ateísmo da la impresión de que el ateísmo es otra adscripción religiosa, y no es así.

En países como el nuestro,  el ateísmo es el resultado de un proceso lento y sistemático de incorporación del conocimiento científico a nuestras vidas, de suerte tal que se hace posible comprender que el Universo no requiere de una explicación metafísica o sobrenatural.

Encontrar un ciudadano paraguayo ateo es altamente improbable, tal y como se refleja en los estudios antes mencionados (Diario La Nación y Pew Center), es porque el método por el cual las creencias religiosas se perpetúan en el tiempo está plenamente vigente en nuestro país.

Si miramos a los católicos que son absoluta mayoría vemos que operan sobre los niños, ellos son bautizados a tierna edad y en la ceremonia se encomienda, literalmente. a un ejército de personas, velar porque la fe de sus ancestros le sea inculcada.

Todo lo que ve y oye tanto en el colegio, la calle o su casa en ese sentido son manifestaciones teístas y crece con el convencimiento de que la fe es una gran virtud y no el vicio del carácter como en realidad es. 
Ricardo Montanía (centro), junto a los otros dos miembros fundadores
de APRA, Jorge Alfonso (Izq.) y Roberto Nunes (der.), en compañía
de Mario y Marta Bunge, en 2013.

Entonces, al llegar a cierta edad, de no mediar circunstancias muy especiales, el joven es ya un teísta cuyas capacidades críticas están convenientemente atenuadas o apagadas y es presa fácil de todo tipo de supercherías religiosas o no.

Los ateos paraguayos que conozco, y conozco a muchos, lo son porque lograron pasar indemnes por ese mecanismo perverso o porque tenían un amor especial por el conocimiento que los llevaron a desapegarse de los dogmas tan eficientemente inculcados. Con la lectura y el apego a la ciencia lograron darse cuenta que la visión teísta del Universo es, sin dudas, falsa y sin sustento racional y que la única posición razonable de un ciudadano libre e informado del siglo 21 es la del ateísmo.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Amicus ABC Color, sed magis amica veritas

Comunicado a la opinión pública

Comencé a escribir en ABC Color a los 14 años, cuando apenas comenzaba el noveno grado de la Escolar Básica, a los 17 fui coordinador del suplemento Periodismo Joven, a los 18 ya pasé a la sección Política, a los 20 tenía una columna en el área de Internacionales y un blog muy leído (Roarkmanía) y a partir de los 25 edité la sección de Ciencia y Tecnología del diario. Cuento esto porque quizás sea uno de los pocos jóvenes del país que pudo tener el privilegio de trabajar y disfrutar al mismo tiempo de la libertad de expresión y de prensa con profesionales de primer nivel.


Ser un trabajador de ABC Color significa pasar por la mejor facultad de comunicación del país. Más que una escuela o familia, el diario conservador nacionalista y liberal (todo al mismo tiempo) es una universidad. Que una persona visionaria como Aldo Zuccolillo emplee a un periodista abiertamente ateo, apátrida, anarquista libertario (con recursos limitados, para no decir pobre) y ultraindividualista es signo de un cambio en el país. 

Por varios años, no experimenté ni la censura ni la persecución y me sentía protegido por el liderazgo de ABC Color en representación del cuarto poder. El diario no se interpuso jamás en mi carrera académica o intelectual independiente, es más, incentiva y apoya la formación de sus empleados. Las llamadas de atención del director nunca se basaron en mi desempeño como periodista, así que sí gozaba de mucha libertad en el medio, pero no de privilegios.

Desde mi primer artículo sobre el choque generacional (para no contar el título) hasta mi última entrevista al científico del grupo que descubrió el exoplaneta Próxima b, puedo afirmar que e
stoy muy orgulloso y agradecido por haber pertenecido al periódico más importarte del Paraguay.
Una de mis últimas entrevistas para ABC Colora los filósofos Francisco
Martín Cabrero (izq.) y José Manuel Silvero, sobre multiculturalismo,
pluralismo y filosofía.
(Fotógrafo: Diego Peralbo/ABC Color)

Sin embargo, desde hace algunos meses, y en medio de una crisis y transformación de los medios de comunicación a nivel mundial, el diario está cambiando de manera acelerada y a veces, descontrolada y no pensada. En medio de la persecución sindical, me era difícil desempeñar mi labor como comunicador.

Decía Aristóteles: “Soy amigo de Platón, pero más amigo de la verdad”. En mi caso, y muy modestamente, podría decir lo mismo con el diario. Después de casi 14 años, renuncié a ABC Color por la falta de libertad de expresión y persecución sindical desde la asunción de un nuevo Comité de Delegados. Sigo defendiendo el libre mercado, porque no solamente es moralmente sano el intercambio libre de la producción humana, sino porque fomenta la creatividad, inteligencia e innovación que requiere la sociedad del conocimiento.

Pero la libre empresa no otorga una licencia de maltrato o persecución, como todavía pretende el empresario medieval paraguayo. Son otros tiempos y los juegos democráticos deben ser bien jugados, aunque pertenezcamos al sector privado. En algún momento, este país debe civilizarse y el empresario que no se adapte, que no se reeduque, fracasará.


Nos debemos respeto entre todos los que apuntamos a un país mejor, a pesar de las grandes diferencias. Porque hay oportunidad, pero la violencia, la injusticia y el autoritarismo siguen poniéndonos frenos para llegar a un progreso y desarrollo efectivo y duradero. La libertad está en peligro.

Yo, como otros colegas y conocidos, formo parte de la tradición humanista que defiende la libertad de expresión sin límites, de los que optamos por el diálogo a la imposición, la rebeldía ante el conservadurismo, los argumentos filosóficos y científicos antes que los textos sagrados. Y esa tradición la forjé, en gran parte, en ABC. En parte, el diario acentuó mi rebeldía.
ABC Color tiene en su plantel a brillantes periodistas, columnistas, editores, publicistas, diseñadores, infógrafos, secretarias y colaboradores que no son respetados a pesar de lo mucho que dan y entregan a la empresa. Y ojalá  ABC no cometa el error de seguir ninguneándolos. Porque puede perder a varios.
. 

El Sindicato de Periodistas del Paraguay es una muestra de los cambios que se presentan en el país. El gremio pasó de los conflictos ideológicos naturales a concretar la unidad en la diversidad de las nuevas generaciones de periodistas. Y ahora tiene la misión de conseguir un aumento salarial general en todos los medios de comunicación. Solo ABC Color aumentó, en pequeño margen, el salario a sus empleados.

Las injusticias se cometen en los mismos canales de la desesperación de un pueblo tan maltratado, postergado y sometido a políticos mediocres, religiosos trogloditas y empresarios inescrupulosos a lo largo de su historia. Un pueblo silenciado y violentado en el nombre de Dios, la patria, el dinero y la droga. 


Hoy el narcotráfico, la narcopolítica, la mentalidad autoritaria y el silencio son cánceres que pudren a la sociedad mínimamente plural que se está construyendo en el siglo XXI. Si para evidenciar que, a pesar de lo que diga el Gobierno, estamos mal, a pesar de lo que diga ABC, allí también estamos mal, hay que dar un paso al costado, entonces, algunos estamos dispuestos a renunciar a nuestra silla cómoda de una redacción. 

Y hoy me toca renunciar a ABC Color, pero no a mis principios ni a mis compañeros. Yo soy alumno y amigo de ABC, pero más alumno y amigo de la verdad. Renuncio al diario. No a mi libertad, lo único sagrado que puede tener un ateo materialista bungeano que también se adaptó a la isla rodeada de tierra.



Asunción, 7 de setiembre de 2016

jueves, 23 de abril de 2015

Asunción, por primera vez con dos ferias del libro


Por primera vez, Paraguay tendrá dos grandes ferias del libro. Y es que se formó una nueva cámara de libreros, la Cámara del Libro Asunción-Paraguay, CLAP, que decidió realizar la Feria Internacional del Libro, FIL Asunción 2015. La Cámara Paraguaya del Libro, Capel, de igual manera realizará la tradicional muestra. Una vez más, el Centro de Convenciones del Mcal. López es el sitio elegido por los editores y dueños de editoriales para llevar a cabo esta tradicional exposición.

Para la FIL Asunción, que lleva por nombre "150 años de la Guerra de la Triple Alianza", estarán presentes Felipe Pigna, de Argentina, Ana Ribeiro, de Uruguay y Mario Maestri, de Brasil. Además, estarán los escritores Rafael Soler, de España, Gabriella Dionisi, de Italia y el jurista Carlos Ramos Núñez, de Perú. A esto se deben sumar los escritores nacionales que presentarán sus obras, firmarán libros o disertarán sobre algún tema.

Este año, por primera vez, Italia es la invitada especial del evento y para ello se preparó la muestra itinerante Milan-Turin, de 43 paneles relacionados a las editoriales, libros y escritores del país europeo. Por su parte, la Biblioteca Nacional  expondrá los libros más antiguos sobre la Guerra Grande, mientras que el Centro Cultural de la República El Cabildo pondrá a disposición una muestra fotográfica también sobre el conflicto bélico, que fue traída desde Uruguay. No estarán ausentes las maratones de lectura y las presentaciones de danza tradicional.


"Esperamos la visita de más de 50.000 personas de todas las edades, inclusive podemos sobrepasar ese número, por el alcance que hoy tenemos gracias a las redes sociales. Considero que es no solo es mejor tener dos ferias de libros,  sino que deberíamos tener más para promocionar el libro y la lectura, ya que es un camino para que nuestro sufrido país salga adelante", aseguró Vidalia Sánchez, secretaria de la CLAP y directora de esta feria. FIL Asunción 2015 arranca hoy, 23 de abril y se extenderá hasta el domingo 3 de mayo. El acceso al evento es libre y gratuito.

"Estoy segura que los paraguayos leemos más. Esto por la cantidad de libros publicados por las diferentes editoriales, por el número de libros extranjeros que se traen al país y, principalmente, porque cambió la clientela. Antes, solo la gente mayor iba a la librería y, sin embargo, hoy nos visitan jóvenes, que no van a buscar libros de textos para estudiar, sino a comprar libros para leerlos o regalarlos en el día de la amistad, día de los enamorados o en otras fechas importantes", manifestó Vidalia.

¿Qué esperan los lectores? Mayor y mejor oferta librera. El lector paraguayo cada vez es más exigente y hay que atender a las nuevas necesidades. Es un poco incómodo ver siempre lo mismo, con las mismas ofertas y descuentos, libros que nunca se terminaron de vender siguen estando expuestos casi cada año en la muestra. Mejoró enormemente la participación de más casas editoriales y, sin dudas, darle un cariz internacional a la exposición, es un logro de los editores paraguayos. 


Las peleas que puedan existir entre los directivos de la Capel y de la CLAP deberían pasar a segundo plano con este tipo de eventos. Los protagonistas son los lectores, los ciudadanos, que por fin están asumiendo un rol más dinámico en la sociedad y están teniendo otros intereses. El evento cultural más grande del país está fragmentado, pero podría servir como experimento y vidriera de todo lo que hoy se produce a nivel editorial. Son eventos para disfrutar, en un país que por mucho tiempo postergó la lectura.




lunes, 16 de marzo de 2015

Una biblioteca para los niños del Este


“Los libros son como semillas, pueden dormir por centurias, pero son asimismo capaces de florecer aún en los suelos menos promisorios.”    
   
                                                            Carl Sagan, astrónomo y divulgador científico

Ciudad del Este es un caos, ya no es la panacea del libre comercio ni despierta grandes pasiones como antes. Es un urbe que crece enormemente sin detenerse a pensar sobre sus habitantes. La municipalidad está tomada por un clan que actúa impunemente al estilo kirchnerista, pero de tinte conservador. La ciudad, aunque posee una buena biblioteca, se ha olvidado del pensamiento libre. Y, en ese contexto, nunca se podrá avanzar.    

El clan, que piensa que gobierna un reino medieval, entre tantas otras cosas, se ha olvidado de una escuela. La escuela Mujer Paraguaya, del Km 9 Acaray, fue protagonista de un reportaje sobre la construcción autogestionada de aulas por parte de los padres de los alumnos. Los recursos públicos, que en teoría debían ir al fortalecimiento de la educación estatal, jamás llegaron al Km 9. Así que las familias de los estudiantes tuvieron que organizarse y buscar fondos propios para levantar las aulas que faltaban.    

Esta actitud nos demuestra una vez más la inoperancia de las autoridades públicas, de los que deberían velar por el respeto y cumplimiento de la Constitución, pero que están encargados de otras labores más importantes, como la politiquería y el autoritarismo, que tanto daño ya hicieron al país.    
   
La escuela tampoco tiene una biblioteca. Sí, así mismo. Funciona sin un lugar donde los niños y profesores puedan tener tiempo de investigar, estudiar o leer con los recursos básicos que necesita todo niño del siglo XXI. Esto es indignante y absurdo, al mismo tiempo. Si los padres pagan sus impuestos, lo mínimo que merecen es la retribución por parte de la institución republicana. Pero es mucho pedir al clan que entienda un poco de filosofía política o reivindique al sistema democrático, ya que sus miembros están en contra de él.    

Podemos estar varias horas hablando del clan, pero eso no resolvería nada. La Premio Nobel de la Paz 2014, Malala Yousafzai, poco después de haberse conocido su galardón, indicó que: “Para cambiar el mundo, envíe libros en vez de armas”. Y eso es lo que haremos desde La Isla de Edgardo. A partir de hoy, y hasta el 31 de marzo, recolectaremos libros, materiales audiovisuales y equipos electrónicos para los estudiantes y docentes de la Escuela Mujer Paraguaya, porque nos dieron un ejemplo de autogestión digno de inmitar y porque tal vez funcione mejor la educación para erradicar la ignorancia y el autoritarismo en Alto Paraná.    

Una biblioteca es una necesidad impostergable para quienes necesitan salir adelante, para los que precisan tener una visión amplia de la realidad. Es, a modo de decir de Emerson, parafraseado por Borges, “un gabinete mágico“, que necesita ser explorado para conocer a las grandes mentes que tuvo la humanidad.    
   
Así que, a partir de ahora, juntaremos libros y los llevaremos a comienzos de abril.    

En Asunción, los que quieran colaborar pueden dejar sus datos en este blog o llamar y/o escribir a los celulares: 0982-236474 y 0994-357123.    
En Ciudad del Este, pueden dejar los libros en el local del diario Vanguardia, en Avda. San Blas, Km 8, Acaray o llamar al teléfono 061-575530.    
   
Se aceptará todo tipo de libro que esté en buenas condiciones. Todo lo recolectado servirá para demostrar que muy a pesar del Estado, la gente puede movilizarse a favor de la educación y la cultura de este país. Y los niños del Este, se lo merecen. Merecen vivir en una ciudad mejor, en un país más seguro y abierto, donde sus ideas sean escuchadas y sus sueños, sean cumplidos.

No cambiaremos el mundo, pero habrá una biblioteca más, así que es lo mismo. 

jueves, 16 de octubre de 2014

¿Narcos? De eso no se habla en Paraguay



Cabezas cortadas, cuerpos inertes colgados en puentes y zozobra generalizada. Así está México hoy en día por la industria del narcotráfico, que es una de las más rentables en América Latina. Un gran negocio que involucra a fabricantes, policías, militares, políticos y funcionarios estatales en general.

Durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954 - 1989) se recomendaba a los ciudadanos "de bien" no meterse en política, no hablar de ello. Era como una actividad destinado para un pequeño y selecto grupo de personas que sabía cómo administrar "el bien común" y dictaba el orden social, político y cultural de la República de la "paz y el progreso".

En la transición democrática la libertad de prensa, ya con la Constitución de 1992, fue una de las instituciones más y mejor valoradas en la republiqueta bananera que construimos a las apuradas, con resabios autoritarios y bases totalitarias. Nos despertábamos después de casi dos siglos de oscurantismo y represión.

Decía Carl Sagan que el libro es uno de los mejores inventos que pudimos haber creado como especie. La escritura se convierte en una conversación extemporal e ilimitada, sin fronteras con cerebros de todos los tiempos. Lo mismo pasa con el periodismo. Pero a diferencia de la literatura clásica, el periodismo es actual, concreto y escueto. No sabemos si realmente sea la mejor profesión del mundo. Uno tiene que saber de política, economía, cultura, deportes, etc. Pero al menos es la carrera que elegimos. 


Y algunos no nos conformamos con hablar de las cosas superficiales, de los quilombos entre modelos y futbolistas o bailarines. También nos ocupamos de cosas serias. De hechos trascendentales para el quehacer nacional. No tenemos hora, domingos ni feriados. Una de las recomendaciones que se hace es no salir con periodistas porque con ellos "no se pueden hacer planes".

En Paraguay, todavía hay gente que sigue diciendo que "en política no hay que meterse". Pero el discurso ya se renovó. Hay cambios en ciertos sectores, aunque no parezca. Hoy te dicen que no podés hablar sobre el narcotráfico. Es un tema tabú. ¿Por qué? Porque allí hay mucho dinero y mucho poder, en síntesis, el reino del terror. Uno no sabe con quién está lidiando, con quién trata. 

A diferencia de muchos colegas que se acomodan en las redacciones con una gacetilla de lujo o una llamada de cinco minutos, Pablo Medina buscaba información, indagaba, viabaja por todo su departamento en búsqueda de noticias, hechos, denuncias, cuestiones que los poderosos no quieren que se publique. Pablo hablaba de narcotráfico. ABC publicaba las denuncias de corrupción, de narcopolítica, de bandidaje.

Hoy estamos orgullosos de él. Pero lamentamos enormemente su asesinato. Estamos en un momento de regresión política. Los resortes autoritarios quieren dar sus brincos para demostrarnos que siguen presentes en la sociedad. Y es ahora cuando no tenemos que claudicar. Es ahora cuando tenemos que denunciar las arbitrariedades de la clase política, de las fuerzas públicas, de los corruptos en general. 

Así como hablamos del corrupto Ibáñez o del triunfo de Deportivo Capiatá, también debemos hablar del narcotráfico. De los gobernantes que defienden la narcopolítica y de los policías corruptos que apoyan la narcopolicía. Estamos desprotegidos como población. No tenemos más alternativa que hablar. Este no es momento para el silencio, para la cristiana resignación. Estamos al borde del colapso y no nos estamos dando cuenta.


Es momento de despertar y es una pena que abramos los ojos cuando ya están a punto de comernos. Hay que evitar que otro periodista o cualquier ciudadano común mueran en manos de criminales protegidos por la ley y el orden. Ya no somos pendejos. Es momento de hablar y de gritar.


sábado, 7 de junio de 2014

El público comienza a valorar la literatura paraguaya, según Hernández



Alejandro Hernández y von Eckstein es escritor, miembro del PEN Club y actual vicepresidente de la Sociedad de Escritores del Paraguay (SEP). Entre sus obras se destacan: Conspiraciones faraónicas, Bajo la mirada de la cobra, El asesinato del faraón, El juego de los dioses, El fotógrafo de Loma Tarumá y Nueva vidas.

-Cuando decimos Libroferia de Asunción, ¿a qué nos referimos?   
-A una de las tres vidrieras más importantes del país donde el público lector se encuentra y relaciona con los autores nacionales. Las otras dos son la feria del libro de Coronel Oviedo y la de Encarnación.    
   
-Se acaba la XX edición de la muestra, ¿es un logro para la cultura paraguaya tener 20 ediciones?   
-Sí. El evento ya está marcado en el calendario de actividades mentales de cada asunceno amante de la literatura nacional y extranjera. Inclusive, los niños que asisten a la feria vienen gustosos de conocer o reencontrarse con sus autores favoritos. Una hermosa experiencia tuvimos la semana pasada donde antes y después de un panel de cuentos organizado por la SEP los niños pedían autógrafos y tomarse fotos con los panelistas a quienes rodeaban y abrazaban bulliciosamente.    
   
-¿Qué tiene de diferente esta fiesta literaria?   
-Cada libroferia se supera a sí misma año a año, tanto en sentido organizativo como en la calidad de eventos. En lo que se refiere a la SEP, este año se han organizado varios eventos entre ellos los "Cuenta cuentos para niños y adolescentes", paneles como el ofrecido por Juan de Urraza “El libro y la tecnología digital”, el proyecto Libro Amigo, por el cual se llevaran los libros donados por el público asistente a la feria a Bibliosueños, biblioteca de San Cosme y Damián (Itapúa), además de tratar de acompañar a los socios en las distintas presentaciones de sus libros, entre otras actividades. Creo que este ha sido el año que más actividades ha tenido la SEP en todo este tiempo.    

   
-¿Considerás que el público lector paraguayo es más exigente ahora que hace casi 20 años?   
-La exigencia varía con cada individuo, dependiendo su formación, edad, e intereses. Lo que sí ha variado es la cantidad de público que hoy asiste a este evento, en su mayoría jóvenes.    
   
-¿Qué leen los paraguayos?   
-A pesar del bombardeo mediático fomentando literatura extranjera tipo bestseller, autoayuda y lectura rápida, el público también comienza a valorar la literatura nacional. Reflejo de esto es que todas las semanas se presentan varios libros de autores nacionales e incluso muchas veces varias presentaciones el mismo día.    

-¿Qué escriben hoy los escritores paraguayos?    
-Se escribe de todo. Desde novelas de ficción, históricas o aventuras hasta poesías, sin dejar de lado los libros de autoayuda. También hay que destacar a la literatura de cómics, donde podemos destacar la labor de Roberto Goiriz, Javier Viveros, Nicodemus Espinosa, Carlos Arguello, Juan Moreno, entre otros.    

Es cierto que nuestros mayores nos pudieron haber llegado a decir que el cómic no es literatura y que distorsionaba la mente del niño. Sin embargo, creo es una manera de introducir a los niños a la lectura.    
    
-¿Hay más literatura hoy? ¿Mejoró?   
-Como dije anteriormente se escribe mucho. Lamentablemente no puedo decirte si mejoró o no nuestra literatura ya que carecemos de una critica literaria aguda y medios especializados donde los críticos puedan expresarse y dar a conocer nuestra literatura a nivel nacional e internacional.

Por ejemplo, falta un verdadero suplemento cultural en los periódicos tipo el de “revista Ñ” o “El mundo” donde la crítica literaria nacional tenga una participación destacada y consistente. No solamente aparecer como relleno porque se le acabaron al editor los artículos de rock extranjero o los escándalos de la farándula.    


-Algunas personas sigue diciendo que en Paraguay no se lee tanto, ¿es un mito o ya se desechó esto?    
-Es cierto que todavía falta mucho para llegar al estándar ideal de lectura a nivel nacional. Sin embargo se lee cada vez más, en especial los jóvenes, compartiendo tanto formato digital como el libro de papel. Creo que vamos por buen camino.    

-¿Qué recomendás a los jóvenes que sueñan con ser escritores?   
-Que lean, observen, escuchen, escriban mucho y no se desanimen. La lectura y prestar atención al mundo que nos rodea, son la mejor manera de introducir ideas a ser desarrolladas y transformadas en poesía o narrativa. Sin embargo esto no basta si no se toma en serio a la escritura. El escribir no es un hobbie, es un trabajo.    

Aunque en estas latitudes es muy difícil vivir de la literatura, el futuro escritor deberá tomar a la escritura como un trabajo más y dedicarle las horas diarias necesarias, tanto a la lectura como a la escritura. Es la única manera de progresar y lograr el anhelado reconocimiento.    

jueves, 5 de junio de 2014

Una fiesta teñida de sangre




Es mentira eso de que los libros no muerden. Claro que lo hacen, con sus diente afilados, muchos de ellos se incrustan en los cerebros de la gente. Y el mejor momento para mostrar dientes es una gran exposición. La XX Libroferia de Asunción nuevamente está convocando a miles de paraguayos, que en un alto grado, ya la califican como "el evento cultural más importante del país". Y no es para menos: hay más de 100 expositores y decenas de actividades todos los días.

La diversidad cultural que se tiene es evidente con la presentación de distintos libros y autores. La gama se amplía cada año. Hay libros para todos los gustos, literalmente. En ofertas, sobresalen, principalmente, Santillana y Librería de la Paz, quienes tienen descuentos de hasta el 60%, para algunos títulos. Los tradicionales libros a partir de 10.000 guaraníes de Servilibro este año no faltaron. Intercontinental ofrece títulos a partir de tres por 20.000 guaraníes.

Niños y jóvenes rebuscándose, adultos lectores que no reconocen el tiempo y se pierden entre los estantes de las historias. Muy ordenada la muestra. Resalta el stand de la Municipalidad de Asunción, que este año decoró su local de manera "ecológica". Además de exponer libros antiguos, regala plantitas traídas directamente del Jardín Botánico (tienen tajy). Los nombres de los salones auditorios no variaron mucho (Augusto Roa Bastos, Rubén Bareiro Saguier y Gabriel García Márquez). 




Pero no todo es color de rosa. Este año, los libros de Sagan aumentaron de precio en El Lector (de G. 200.000 pasaron a costar 250.000) y para los que todavía no compraron los Juegos del Hambre se van a llevar la sorpresa de que en algunos locales el precio ronda los G. 130.000. Pero uno se puede llevar gratas sorpresas, también, como me pasó a mí, que encontré un libro de Ménage sobre las mujeres filósofas (algo que no nos muestran en Filosofía UNA).

Lamentablemente, escribo esto mientras el país se hace eco de la ratificación de la condena a prisión por plagio al escritor y dramaturgo Nelson Aguilera, demostrando que la justicia paraguaya sigue también la tendencia oscurantista y autoritaria de nuestra cultura. Qué linda fiesta la de Villa Morra y qué mala noticia nos tiró el Palacio de Sajonia el día de hoy. La literatura está bañada de sangre, en un momento de celebración.

El daño que los magistrados han hecho a la cultura tiene un precio y se llama tercermundismo. Están enviando a la cárcel a un artista por un delito no cometido. Están ratificando la barbarie, demostrando ignorancia y chabacanería en su máxima expresión. ¡Qué pena dan estas personas! El gremio de escritores y las personas que utilizan su cerebro no deben permitir semejante horror.

Mientras tanto, podemos seguir yendo a la Libroferia, quizás con un distintivo negro para evidenciar nuestra indignación.  A seguir leyendo, para no convertirnos en los jueces que intentan poner trabas a la libertad y a la creatividad.